El Día Mundial de la Vida Silvestre, más popularmente conocido como Día Mundial de la Naturaleza fue proclamado así en el año 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Una fecha que busca recordar la importancia de la conciencia ambiental y la armonía entre todas las formas de vida existentes.

Una ocasión como esta, celebrada cada 3 de marzo a partir del año 2014, sugiere y exalta la celebración de la fauna y flora de nuestro planeta, que aportan a la vida humana un equilibrio intrínseco y que a través de los años han sido base del desarrollo ecológico, genético, social, económico, científico, educativo, cultural, recreativo y estético, según afirma Naciones Unidas.

Nuestro planeta alberga miles y miles de especies animales y vegetales, de las cuales un aproximado de 7.000 de ellas se encuentra en peligro de extinción. Lo que hace estas cifras aún más alarmantes es que el factor que las determina es una conexión directa con la mano del hombre. Si bien la actividad humana ha dado pasos agigantados cuando de desarrollo se habla, esta no ha sido llevada con mesura, y la prueba viva de ello son los precipitados cambios climáticos, las migraciones incoherentes de las especies, el calentamiento global, entre otros fenómenos naturales.

 

Un compromiso de todos

Además de ser este un llamado internacional a festejar la vida silvestre y recordar su esencialidad en la vida humana, es también un recordatorio a las compañías alrededor del mundo a implementar el factor responsablemente ambiental a sus prioridades, a razón de lograr en conjunto un desarrollo tecnológico y social tan acelerado como sostenible.

Invitamos a todos nuestros lectores a festejar la vida silvestre el próximo 3 de marzo actuando de la manera más responsable con el medio ambiente y llevando el mensaje del amor hacia la naturaleza a cada rincón posible, pues este sentido de pertenencia es el que logrará garantizarnos un futuro próspero como sociedad.

 

Juanita Gallego R.
Analista de contenido digital